EDUCAR DESDE Y PARA LA CREATIVIDAD

¿CÓMO FOMENTAR LA CREATIVIDAD EN CLASE?

Experiencia 3: El poder de la creatividad en la educación no formal.

http://eltrabajodeleducador.blogspot.com.es/
Imagen creada por Miriam Navarro Díaz
Las personas que trabajan su creatividad refuerzan su crecimiento mental, pues les permite descubrir nuevas herramientas para resolver los problemas a los que se enfrentan cada día. Su creatividad les hace únicos, favoreciendo su autoestima. Les ayuda a expresar sus emociones y sentimientos, eso favorece su socialización y facilita la comunicación con los demás. Un buen y bellísimo ejemplo de esto último nos lo muestra Miguel Gallardo, un ilustrador gráfico y papá creativo que buscó nuevas vías de comunicación con su hija María, que padece de Trastorno de Espectro Autista. Tal y como Miguel nos cuenta en el siguiente vídeo: “el dibujo se convirtió en un lenguaje para él y su hija”.
 La creatividad es innata al ser humano pero debemos permitir que aflore. No existen las personas muy o poco creativas, existen las personas que trabajan o no su creatividad. En los sistemas educativos ocurre igual, si deseamos que una clase o taller sea creativo debemos fomentar que la misma fluya en todos sus participantes.

Pero, ¿qué ventajas aportará la creatividad en mi aula? Además de los beneficios psicológicos y sociales que aporta la creatividad en el ser humano, si también la incluimos en la metodología educativa podremos observar una mejoría en el proceso cognitivo del alumnado. Cómo interpretan los alumnos la información que les damos es tan importante o más que la información en si misma. Y tal y como indica Daniel Goleman en su libro El espíritu creativo: “la interpretación constituye un acto creativo”


FOMENTAR LA CREATIVIDAD A TRAVÉS DE LA FLEXIBILIDAD

En general, en los sistemas educativos existe una clara jerarquía que deja poco espacio a la insubordinación o la crítica por parte del alumnado. De manera inconsciente, este modelo es adoptado también en la educación no formal. Es lógico, solemos reproducir los patrones que conocemos. Esta situación provoca barreras invisibles, pero de muros sólidos. Si un alumno se acostumbra a no expresar su punto de vista ni hacer uso de su autonomía, cuando un profesor plantee un problema o busque su participación la única respuesta que encontrará será el silencio y la apatía.

Hace algunos años impartí un taller ambiental en un colegio de un pueblo de Córdoba. Había preparado un buen taller, con una serie de dinámicas y juegos muy participativos. Pero cuando se las propuse al alumnado, éstos se negaron a jugar. Yo lo percibí como una insubordinación, me enfadé y les di una charla sobre la apatía estudiantil. Hoy me arrepiento mucho de mi actuación, debí haber sido más flexible, entender que no están acostumbrados a “jugar en clase” y escuchar sus peticiones. Me alejé de los estudiantes porque no acepté que mi taller no transcurriese como yo había diseñado. Si hubiera sido más flexible hubiera conseguido mejores resultados y quien sabe si al final hubiera conseguido que jugaran conmigo.

¿Cómo romper las barreras jerárquicas?
Creando un ambiente de confianza
Citando de nuevo a Goleman: “el grado de confianza es influido por nuestros sentimientos, … Nuestra creencia en que podemos dar nuestra opinión sin miedo a represalias, nuestra sensación de que los demás confían en nosotros”

 Para crear un ambiente de confianza donde el alumno se sienta libre de expresar sus ideas utilizaremos el lenguaje corporal. La teoría del lenguaje corporal nos indica que si deseamos que una persona nos cuente algo y se comunique con nosotros de una manera más confiada, cuando ésta nos esté hablando debemos mirarla fijamente asintiendo ligeramente con la cabeza y permanecer callados en las pausas que ésta haga. Pruébalo en cualquier escenario, notarás como las personas se abren mas fácilmente y son más receptivas a expresar sus sentimientos.

Fomentando la crítica y la participación
Para romper barreras e impulsar la creatividad debemos fomentar que los alumnos adopten una postura crítica en los talleres. Debemos invitarles a reflexionar, a valorar y discutir las tesis que se les ofrecen. Para poner en funcionamiento el pensamiento crítico podemos utilizar algunas dinámicas, como la lluvia de ideas o un árbol de problemas.

También es muy útil plantear preguntas directas y afirmaciones chocantes. Se trata de llevar al alumno hasta el extremo, de obligarle a reaccionar. Por ejemplo, en mis talleres sobre Cambio Climático siempre empezaba las sesiones preguntando: ¿Quién no cree en el Cambio Climático? y luego continuaba mi argumentación a partir de las ideas de los alumnos.

Me gusta pensar que los educadores plantamos semillas de creatividad en nuestros alumnos, les ayudamos a imaginar, a crear, a construir pensamientos complejos. Este proceso es recíproco y de esta manera el educador se vuelve creativo.

Resultado de imagen para creatividad en las escuelas
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s